Día de la Reina

Este acontecimiento lo recuerda el CIT todos los años, con una recreación historica el primer sábado de marzo.

Corría el mes de marzo de 1509, cuando la Reina, con 29 años, llega al Palacio Real de Tordesillas, donde permaneció hasta su muerte en abril de 1555.
Llega con su padre Fernando El Católico, su hija pequeña Catalina y los restos de su esposo Felipe, fallecido en Burgos. La protege su guardia personal, los Monteros de Espinosa; la guardia castellana, personal de palacio y numerosos monjes custudiando el ferétro.
JUANA I DE CASTILLA, tercera hija de los Reyes Católicos, nace en Toledo en 1479.
Sus padres, planifican su boda, a los 16 años, con el archiduque Felipe de Austria conocido como Felipe El Hermoso.
Del matrimonio nacen seis hijos: Leonor, Carlos, Isabel, Fernando, María y Catalina, que nació en Torquemada, de camino hacia Granada con el féretro de su esposo. Catalina fue la única hija que acompañaba a la Reina cuando llegó a Tordesillas.
Tras la muerte de sus hermanos, y los herederos de estos, Juana se convirtió en heredera al trono, convirtiéndose en la primera Reina, única, de Castilla, al morir su madre Isabel la Católica en 1504.
Siendo Reina de Castilla y de las Españas en septiembre de 1506, su esposo Don Felipe, después de practicar un partido de pelota bebió agua helada, se sintió indispuesto, y falleció días después en Burgos.
Un cortejo encabezado por la Reina partió entonces hacia Granada, con el fin de enterrar a Felipe, viajando solo de noche. En los descansos, siempre en conventos de monjes, el féretro era custodiado por su guardia, los Monteros de Espinosa, al objeto de impedir que mujer alguna se acercara al ataúd de Don Felipe.
Durante este viaje Fernando El Católico, su padre, llega a su encuentro para hacerse cargo del reino de Castilla y encargarse, como regente de los asuntos de Estado.
Como existieron voces que pedían a la Reina que retomara sus obligaciones y que nadie podía usurpar su derecho al trono, Fernando El Católico decide su paso por Tordesillas, al objeto de dejar encerrada a su hija en el Palacio Real.
Aquí, viéndose atormentada, separada de sus hijos, viuda y sola permaneció, siendo siempre Reina, el resto de sus días.

Cuando murió la reina nadie de su familia estaba a su lado, ninguno de sus cinco hijos que aún vivían, ni ninguno de sus nietos o bisnietos. Murió en 1555 pero en realidad había desaparecido en 1509 al llegar a Tordesillas.
Como si el destino se aliase contra ella, el palacio en que moró cerca de cinco décadas comenzó a arruinarse poco después de fallecer.

 


Coincidiendo con la fecha de su llegada, mas de 300 personas participamos en un espectáculo teatral de calle, con actuaciones simultáneas en diferentes lugares del Casco Histórico de Tordesillas, mientras la comitiva y escoltas de la reina se acercan a la Puerta del Mercado, lugar por donde hace su entrada al recinto amurallado de la villa.

La escenificación termina cuando la reina, sola, hace su entrada en el Palacio Real.
CELEBRACIÓN: primer sábado de marzo, 19,30 Hora apróximada
LUGAR: Puerta de la Villa, Puerta del Mercado, Plaza Mayor y Palacio.
Esta recreación histórica la promueve y organiza el CIT Tordesillas desde el año 2005, con guión y dirección de José Luis Sainz y Montse Rubio.

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Juana I Reina de Castilla – Facebook